lunes, 12 de marzo de 2012

candado

(del latín catenātus)


diario con cadena y candadoTendría unos diez años cuando le regalaron su primer diario. Desde muy pequeña escribía. Daba rienda suelta a sus pensamientos y sentimientos sobre un papel. Cuando se enfurruñaba con papá o mamá, cuando descubrió su gran amor y, bueno, siempre que ocurría algo especial. Ella escribía. Escribir era su vía de escape. Luego echaba el candado y guardaba la llave del diario. Así su mundo secreto quedaba protegido del exterior. Esto ha seguido pasando toda su vida. Ya no tiene un diario con candado pero sigue escribiendo y protegiendo su mundo interior con un confortable caparazón. ¿Por qué escribe? Ella piensa como María Zambrano: "se escribe porque hay cosas que son tan verdad que no pueden ser dichas".

jueves, 24 de noviembre de 2011

azul

(quizá alteración del árabe hispánico lazawárd, este del árabe lāzaward, este del persa laǧvard o lažvard, y este del sánscrito rājāvarta, rizo del rey)

Había oído en la tele a Punset decir que hay un 30 por ciento de personas que están tristes. Ella pensó que hoy era una de ellas. No podía cantarle el feliz cumple a papá. Pero por otro lado, el día en que nació su padre tenía que ser un día alegre. Se le mezclaban las sensaciones, lo que sentía y lo que quería sentir. Y la verdad es que sí podía cantarle una canción. Una de las muchas que le gustaban. Porque papá se sabía muchas canciones. Pero la de ellos dos, su canción, era Azul.

y es que este amor es azul como el mar
azul

como de tu mirada nació mi ilusión
azul
tan puro y tan azul que embriagó el corazón
un manantial azul... que me llena de amor

Bueno, la letra no es exactamente así, pero es que Ella nunca ha conseguido aprendérsela. Y como a él también le daba igual, pues los dos tan felices con su versión. Tiene gracia que papá trabajó casi toda la vida con uniforme azul marino y camisa azul cielo. Y luego, cuando se jubiló, mamá no quería que se comprara ropa azul ni en pintura y elegía todos los demás colores. Hasta el punto de que cuando Ella le regaló un chubasquero super fashion de esos de Nike con rayas blancas en las mangas, a su madre no le terminaba de convencer porque era azul marino. Hay que reconocer que era comprensible si te has pasado la vida viendo vestido de azul a tu pareja y lavando camisas, pantalones, chaquetas, calcetines y corbatas de color azul. Ahora el chubasquero se lo ha quedado Ella y mamá dice que está muy guapa, igual que papá.

Volviendo a la canción... Mientras Ella cantaba, él se quedaba mirándola fíjamente, así como ilusionado, con esa mirada azulada tan de niño, y le hacía los coros a golpe de "azul". Le encantó la canción desde la primera vez que Ella llegó tarareándola porque se le había pegado la melodía. Y de ahí, pasó a convertirse en su canción especial.

eres el niño que siempre busqué

azul
es tu inocencia que quiero entender
tu princesa azul yo seré
azul

"Bueno, la letra no es exactamente así", se repitió Ella, "pero es nuestra canción"
azul
por siempre serás sólo tú...

la pensatriz en la malvarrosa

martes, 23 de agosto de 2011

película

(del lat. pellicŭla)

Lo que daría Ella por sentarse ahora a ver una película con él. Bueno, la verdad es que su padre se acabaría durmiendo. Hay que ver cuánto le gustaba acomodarse entre cojines. Pero lo que daría Ella ahora por poder estar en el sofá del salón junto a él, esperando a ver qué peli ponen, sólo para poder oírle soltar -con esa gracia suya- cuando apareciera en pantalla el león de la Metro...



"Yo esta película ya la he visto"

papá, si es que incluso ahora me sigues haciendo reir, pensó. T.Q.



jueves, 31 de marzo de 2011

botella

(Del francés bouteille, y este del latín butticŭla)

Tardó horas en sacar el papel de la botella. Una botella de cristal verde que había llegado a la orilla de la Barceloneta y que, como si fuese cosa del destino -a Ella le gusta pensar eso-, había divisado cuando tomaba un café en una huracanada terraza. Era 2007, a principios de octubre, el día 5 exactamente. Ella lo recuerda porque la escapada que había hecho con una amiga coincidía con las fechas del festival de Sitges. Cuando por fin logró sacar el papelito, el mensaje decía:

si repites cada mañana
'este amor es azul como el mar azul'
llegaré el día que menos lo esperes
y ese día te haré volar
-Superman-

"Este Superman es un cachondo", le comentó Ella a su amiga. En esto que, con tantas risas, un golpe de viento dio al traste con momento tan mágico y se llevó volando la misiva. Lo que sí se quedó Ella es la misteriosa botella verde. En cuanto al estribillo -resulta que el supuesto mantra era parte de una canción de un tal Christian-, suena y suena sin remedio cada mañana en su cabeza. Por el momento, seguimos sin noticias de Superman.

miércoles, 5 de enero de 2011

ilusión

(Del latín illusĭo, -ōnis)

Revolvió en todos los cajones pero no aparecía por ningún sitio, la ilusión. Basta que busques algo para que no lo encuentres, se dijo. Ya de paso, aprovechó para poner un poco de orden aquí y allá. Hizo un montón con la tristeza, y otro con la rabia y la impotencia, recogió algunas migajas de decepción -eran pocas pero muy molestas-, y aprovechó también para borrar palabras escritas en las que Ella ya no se reconocía. De la ilusión, ni rastro. "Yo juraría que no la tiré", pensó Ella. "Ya aparecerá". Y bajó a tirar la basura.

viernes, 24 de diciembre de 2010

soltero

(Del lat. solitarĭus)

Tenía antojo de matrimonio. Un matrimonio acompañado con vermut de grifo. Anchoa y boquerón era uno de sus pinchos favoritos. Le sabía a gloria. También el matrimonio con hijo, o sea, con aceituna. Pensándolo bien era lo más cerca que iba a estar del matrimonio.
Porque...

Ella de casarse hubiera sido con un superhéroe,
pero los superhéroes quieren ser solteros
como Ella*

*pequeño homenaje a Gloria Fuertes
y su poema Yo de casarme hubiera sido con un dios

domingo, 5 de diciembre de 2010

releer

(Del lat. relegĕre)

Últimamente a Ella le había dado por releer libros y novelas. Encontraba un placer agridulce en leer de nuevo las frases y párrafos que hace años subrayó a lápiz o las páginas señaladas con esquinitas dobladas que indicaban que ahí había algo con lo que se sentía identificada. No todos los libros estaban marcados y esos los volvía a colocar en la estantería y se quedaban sin releer. Esa noche tenía en sus manos Lo raro es vivir de Carmen Martín Gaite. Comenzó a leerlo el 28 de septiembre de 1996. Lo sabía porque en casi todos sus libros Ella ponía fecha y firma. Lo raro es vivir... Ya el título inspiraba tantas cosas... Pasó las primeras páginas, portadilla, portada, dedicatoria, cita, y encontró subrayado el párrafo que da inicio a la novela.

"Hay veces en que lo normal pasa a extraordinario así por las buenas y lo notamos sin saber cómo. De entre la sucesión no contabilizada de gestos, movimientos y vislumbres que van engrosando la masa amorfa de lo cotidiano, se separa de los demás uno de ellos, aparentemente insignificante, y salta como la nota discorde de un pentagrama, se queda resonando por el aire con zumbido de moscardón, qué pasa, ha habido una avería o esto significa el comienzo de algo nuevo, nos miramos las manos, las rodillas, qué es lo que se ha transformado, hacia dónde enfocar la atención, no sé. Y sobreviene el miedo o la parálisis."

Tras su erizante viaje retrospectivo a través de frases subrayadas que Ella pensaba que hoy habría vuelto a subrayar tal cual, volvió al principio. A la página de la dedicatoria. Porque en ella se condensaba el mensaje de Lo raro es vivir:

Para Lucila Valente,
siempre sacando la cabeza
entre ruinas y equivocaciones
con su sonrisa de luz

"Lo raro es vivir (...), y lo más raro es que lo encontremos normal".