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jueves, 31 de marzo de 2011

botella

(Del francés bouteille, y este del latín butticŭla)

Tardó horas en sacar el papel de la botella. Una botella de cristal verde que había llegado a la orilla de la Barceloneta y que, como si fuese cosa del destino -a Ella le gusta pensar eso-, había divisado cuando tomaba un café en una huracanada terraza. Era 2007, a principios de octubre, el día 5 exactamente. Ella lo recuerda porque la escapada que había hecho con una amiga coincidía con las fechas del festival de Sitges. Cuando por fin logró sacar el papelito, el mensaje decía:

si repites cada mañana
'este amor es azul como el mar azul'
llegaré el día que menos lo esperes
y ese día te haré volar
-Superman-

"Este Superman es un cachondo", le comentó Ella a su amiga. En esto que, con tantas risas, un golpe de viento dio al traste con momento tan mágico y se llevó volando la misiva. Lo que sí se quedó Ella es la misteriosa botella verde. En cuanto al estribillo -resulta que el supuesto mantra era parte de una canción de un tal Christian-, suena y suena sin remedio cada mañana en su cabeza. Por el momento, seguimos sin noticias de Superman.

miércoles, 25 de agosto de 2010

bicicleta

(Del lat. bi-, dos o dos veces, y de cyclus, éste del gr. κύκλος, círculo. En inglés se adoptó como bicycle y en francés como bicyclette en 1880, de donde deriva en español)

Primero fue una Bianchi que papá le trajo de Alemania. Tenía las ruedas gruesas en plan todoterreno y era diferente a las demás bicis del pueblo. Con los años, llegó la BH. Azul. La compraron en "casa Gilsanz". También se transformó en una bici diferente porque su padre cambió el timbre por una bocina gigante que sonaba de miedo, inconfundible. Su padre viajaba mucho porque era conductor de autocar y siempre traía sorpresas de Europa que eran lo último. Pero se la acabaron robando en un verano que se puso de moda pasar con una furgoneta por los pueblos y arramplar con toda bici viviente. Fue un gran disgusto aunque al año siguiente papá la llevó a "casa Filín" y eligieron una flamante BH de ruedas más grandes. Verde. Allí sigue, en el cobertizo de la casa del pueblo. Cada verano su padre la sigue poniendo a punto para Ella, como si todavía fuera una niña. Y cuando Ella llega, lo primero que hace es ir a verla. "¡Salgo a dar una vuelta con la bici!", grita desde el patio. Es comenzar a pedalear y todo cobra una dimensión distinta. Como si nada pudiese afectarle. Este verano fue especial porque Ella vivió un reencuentro con las cosas sencillas de la vida, un estado de no-complicación. Y a la hora de marchar, sintió lo mismo que cuando era pequeña. No quería irse. Ya subida en el coche de papá, mientras se alejaban, se giró para ver cómo las casas se iban perdiendo para dar paso a los campos de girasoles, a los pinares... y, tal y como ocurrió durante muchos años atrás, brotaron las lágrimas.

sábado, 13 de marzo de 2010

bicho

(del dialect. bicho, y éste del lat. bestĭus, bestia)

wall-eSe preguntaba el porqué de esa manera suya de ser. Tan metida en su mundo. Siempre, bueno, casi siempre, le costaba salir y relacionarse. Arrancar. Luego, es cierto que, una vez con los amigos, disfrutaba como el que más. Pero su primer instinto era quedarse en casa o salir a dar un paseo sola o tomar un café al sol sola o incluso hacer alguna escapada sola. Ella pensaba que su comportamiento se salía de lo común. Porque vivía en plan Wall-e, como si fuera el único habitante del planeta Tierra. Aunque a veces se enfada por ser así, está aprendiendo a aceptarse como lo que es. Un bicho raro.

lunes, 9 de marzo de 2009

baratillo

(Del dim. de barato, y éste de baratar de or. inc.)

Caminaba. Como siempre que le daba por pensar demasiadas cosas a la vez. Caminaba sin rumbo fijo. Y cuando se quiso dar cuenta estaba en el baratillo de la ribera. claro, era miércoles. "¡naranjitas de valencia, oiga! mira guapa, toma, tu media naranja! pruébala mujer, no te vayas a quedar sin ella!". Miró la media naranja y no pudo evitar pensar en voz alta... "Yo es que soy más de limón". De siempre. El limón le volvía loca desde pequeña. Su color estridente, esa simpática forma ovoide con pezón saliente en la base, igual de jugoso que la naranja pero con un punto de sabor ácido irresistible. Y en la vida, igual, a la hora de elegir, ella prefería ese punto refrescante irreverente del limón a una clásica media naranja.